Bianca se arrepintió al instante de haber preguntado cuando vio la ternura y el afecto en los ojos de Blake.
Antes de que él pudiera responder, se apresuró a decir:
—Será mejor que no lo digas.
—¿Por qué no? —preguntó él, confundido.
—Porque si tu deseo tiene algo que ver conmigo, me da miedo no poder cumplirlo —respondió Bianca con sinceridad, dejando ver sus pensamientos a través de la mirada.
La luz en los ojos de Blake se apagó un poco. Sus palabras cayeron sobre él como una piedra, pe