Si Dave aceptaba el dinero, se llevaría cinco millones en mano, pero a cambio tendría que romper con su novia. La mayoría de los hombres no lo pensarían dos veces.
Algunos presentes se preguntaban por qué no estaban en el lugar de Dave. Si Natalie les ofreciera esa cantidad, dejarían a sus parejas sin pestañear.
Todos tenían la mirada puesta en él. Curiosidad, envidia y morbo se reflejaban en sus rostros mientras esperaban su respuesta.
Recostado en el sofá, Dave permanecía impasible, sin dar