Capítulo 19
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Punto de vista de Mara
Me arrastré hasta la habitación, agarrándome con fuerza el estómago, con la mochila sujeta con la otra mano. Conseguí arrastrarla también por el suelo hasta dentro de la habitación.
Nadie —y me refiero a nadie, incluida la criada, ni siquiera el señor Greaves— pudo aparecer para ayudarme. Nadie pudo impedir que Jaxon me agrediera físicamente. Sabía que tenían miedo. Porque él podía hacerlos pedazos.
El dolor me atravesaba la espalda. Me dolían las piernas. M