C86- AHORA MISMO SE MUDA.
C86- AHORA MISMO SE MUDA.
La luz matinal se filtraba entre las cortinas, bañando el estudio en un resplandor dorado. Cassio se mantenía de pie, rígido, con los brazos cruzados sobre el pecho. Su mirada helada perforaba a Sara, quien permanecía de pie, sin inmutarse.
—Quiero que me lo expliques —exigió—. ¿Por qué le dijiste a Luna que yo te pedí que te quedaras?
Sara no parpadeó. Su expresión era seria, casi despectiva.
—¿Eso te dijo?
—Sí, y le creo. Sé que Luna nunca me mentiría —Cassio avanzó