Mundo ficciónIniciar sesiónIgor no me mira a los ojos durante el interrogatorio, que de tortura, no tuvo demasiado, estaba dispuesto a darme la información en cuanto regresé al cuarto donde lo tenían atado.
— Me gusta el cabello — susurra en ruso cuando me inclino detrás de él para soltar sus ataduras
— ¿Rea