C22- SACRIFÍQUENLOS
—¡Alfa! —gritó, sin aliento—. Los cachorros… han empeorado de repente. No es un resfriado común. Las cabañas están llenas y algunos ya no pueden respirar. ¡Temo que sea una epidemia provocada!
Axel ya estaba en movimiento.
—Maddox, conmigo. Tú —se giró hacia Arianne un segundo—, a la habitación. No te muevas de ahí.
Arianne abrió la boca para protestar, pero él ya se había ido. Maddox, antes de seguirlo, se inclinó hacia ella.
—No le hagas caso, princesa —susurró con esa son