C20- ¿A DÓNDE VAS TODAS LAS NOCHES?
Esa noche, cuando Axel llegó para la recarga programada, Arianne lo miró de otra manera. Ya no era solo el Alfa frío e impasible que conocía. Ahora buscaba en sus ojos al monstruo del que Kaelen había hablado, al adicto sediento de sangre vampírica.
Y, por un momento, cuando él la miró fijamente, lo vio. No al monstruo, sino al vacío que podría llenarse de algo oscuro: un abismo que esperaba paciente, como un pozo sin fondo.
Axel notó su tensión de inmediato.