Mundo ficciónIniciar sesiónEnseguida otro mensaje llegó que me dejó un vacío en el estómago.
-No suenas como siempre.
Al ver hacia arriba, vi a la chica asomada en la ventana con medio cuerpo dentro de su habitación. A su lado, las cortinas hacían una delicada danza.
Escribí:
-Gracias, gracias por todo de verdad.
-No había entendido tus intenciones hasta que me estrelle con la vida. Siempre has dicho la verdad, ¿me equivoco?
Al instante, la chic







