Capítulo 49. No lo permitiré.
Al pasar la efervescencia que les había dejado el sexo, Mike salió de Alyssa y la ayudó a recuperar la compostura. Se limpiaron y arreglaron sus ropas, aunque no salieron de aquel cubículo.
En una ocasión entró alguien a usar los servicios, viéndose obligados a permanecer escondidos.
—Mike, ¿qué estamos haciendo? —preguntó la mujer con inquietud una vez que estuvieron solos.
—Siguiendo lo que dictan nuestros corazones.
Ella lo miró con pesar, aunque en sus ojos además, brillaba la ternura.
—Est