Capítulo 10

Increíble pero cierto: los Sídorov fueron suspendidos por dos semanas.

El lunes fui llamado a la oficina de la directora donde también encontré al principito con los ojos más abiertos que un chihuahua. Quise reírme, pero al verlo nervioso y hasta diría que temblaba en el lugar —lógico considerando que no hace mucho estuvo en la misma situación—, decidí desviar la mirada hacia la directora que tampoco tenía una cara feliz.

A pesar de que al inicio de la conversación ella no cre

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