Capítulo 31 – BerlínAlexanderFueron segundos. Segundos exactos entre ella, frustrada porque me había quitado el yeso, y después, rota en mi regazo por algo que dije. No soy especialista, pero ni falta que hace para ver el trauma grabado en ella. Una simple palabra puede convertirse en un detonante.Evelyn oscila mucho entre estar bien, estar mal... e indiferente a todo. Y, de verdad, eso está empezando a preocuparme.Cuando dijo que no estaba embarazada, mi corazón se alegró. Era egoísta por mi parte, lo sé. Pero, si ella iba a tener hijos... que fueran los míos. Y no los de él.Pero fue cuando empezó a desahogarse... La mención de Rachel y de cómo se sentía realmente... No creí que aguantaría escucharla hasta el final. Aun sabiendo que lo necesitaba, quería salir corriendo de allí. No soy bueno con estas cosas. Por un instante, tuve miedo de decir alguna estupidez y, al final, romperla todavía más de lo que ya estaba.Permanecí callado todo el tiempo, hasta que...—Hoy hace un mes
Ler mais