Olivia ya acostaba a Oliver en su cunita cuando llegó Noah, sacándose la corbata con evidente cara de pocos amigos. Ella caminó hasta él, cruzó los brazos alrededor de su cuello y dejó un beso suave sobre su mentón.—¿Pasó algo?—Me llamó Bella diciéndome que se fue de viaje otra vez.—¿Y eso qué tiene de raro? Ella siempre hace eso.—Sí, pero siempre se despide de Lily. Esta vez se fue sin decirle nada. Hay algo que no me gusta.Olivia sonrió con ternura y acarició su mejilla.—Tranquilo. Ella ya es grande, sabe cuidarse sola.—Lo sé... pero igual no deja de inquietarme.Olivia se puso de puntillas y besó sus labios.—¿Qué te parece un baño relajante?Noah sonrió de lado y rodeó su cintura antes de bajar lentamente a besar su cuello.—¿Con mi ratoncita... o solo?—Conmigo, obvio. ¿Quién te va a masajear la espalda?Noah soltó una risa baja.—La verdad... me interesa que masajees otra parte de mi cuerpo.—¡Noah!—Shhh... despertarás a Oliver.Olivia no pudo evitar reír mientras Noah l
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