Elena se rehusó a decir algo, ya que esos jóvenes son muy explosivos.—Bien, siendo así, iniciemos. —Al dar la orden, el mesero se acerca con el primer postre de prueba. Valentina, al verlo, se le hizo agua la boca, pero Arthur no es de comer mucho dulce, así que lo prueba muy poco. Al alzar su mirada por curiosidad, ve a Valentina comer y recuerda esos días en los que a ella le antojaba comer dulce y él la complacía. Hacía los mismos movimientos con la cuchara, era imposible no quedarse mirando cómo la lame y cierra los ojos para deleitarse; claramente, sabe que a ella le encantó.—Este postre queda fuera, su sabor no me agrada —miente Arthur viendo cómo ella abre los ojos par en par.—¿¡Estás loco!? —lo fulmina—. Está delicioso, por favor señora Elena, no lo descarte. Estoy segura de que a mi amiga le gustará.—Siguiente —ordena Arthur y Valentina rueda los ojos.—¡Eres insoportable! —susurra.—¿Qué has dicho? —le pregunta Villarreal, deseando atormentarla más, y ni él comprende por
Leer más