La chica de piel trigueña sonríe ampliamente, para luego decir lo siguiente: —Es mentira—. Sonríe aún más. —Estaba bromeando—Aquí tienes—. Arthur le entrega el jugo a Valentina.—Arthur, qué gusto volver a verte —¿Qué haces aquí?—. Él está angustiado, no quiere que Valentina se ponga triste o se sienta incómoda si son sus vacaciones.—Solo venía a saludar. Por cierto, la fiesta está genial—Es mi primo quien la organizó. Valentina, mi amor, ¿quieres comer algo?—Sí, mi amor, tengo mucha hambre—.Le sigue el juego, pero pobre de Arthur, se emocionó con que ella le haya dicho algo bonito. —Arthur... ¿Podemos hablar a solas?—No quiero ser grosero, pero quiero que entiendas que Valentina es mi novia. Aquí hay muchos chicos, eres joven y guapa, pero lo que pasó entre nosotros ya pasó. Espero que esta vez te quede claro—. La chica se sintió avergonzada, a diferencia de Valentina, que la felicidad incrementó y su seguridad como mujer gracias a que él le dio su lugar. Valentina la mira fijam
Ler mais