Veinticinco años después.POV Katelyn—¡Bájate, Katelyn! Hay un boleto de avión en tercera clase, no seas consentida. No te llevas bien con Bricia, y ella aún está triste por el pasado. No quiere viajar contigo.La voz de Antonio cayó sobre mí como una sentencia. Fría. Sin el más mínimo rastro de duda o consideración.Lo miré sin poder creerlo.Era mi esposo.El hombre con el que había construido —o al menos intentado construir— una vida.Y aun así, en ese instante, me trataba como si yo fuera una molestia que debía acomodarse donde sobrara espacio.Todo porque el abuelo Athur lo obligó a casarse, luego de que mi padre salvó la vida de este hombre.Pero, él solo amaba a otra, a Bricia.La misma persona que había marcado mi infancia con sombras que nunca se fueron del todo. La misma que ahora, de alguna forma, seguía teniendo prioridad sobre mí en la vida de Antonio.Tragué saliva.Había luchado demasiado por ese matrimonio. No por orgullo, ni por amor propio… eso hacía tiempo que lo ha
Leer más