Punto de vista de AidanNo podía soportar ni un minuto más la cara mustia de Tasha, y la mirada furiosa de mis padres, así que me di la vuelta, entré en mi habitación y cerré la puerta con llave, dejándolos en el pasillo, Tasha lloró aún más fuerte, gritó y golpeó la puerta, tratando de que le abriera. —Aidan, ábreme, no me puedes dejar así, abre la puerta, Aidan, por favor, déjame entrar, yo no hice nada malo, tú me invitaste, tú me lo pediste, abre, Aidan, abre.—Vete a tu habitación, Tasha, no quiero verte.—Aidan, no me puedes hacer esto.—Vete, Tasha, te he dicho.Mi padre tocó la puerta.—Aidan, abre la puerta, ahora, no puedes dejarla en el pasillo, no te he enseñado a ser un patán.—Déjame, no quiero hablar con nadie.—Aidan, abre, soy tu madre, abre, no me puedes cerrar la puerta en la cara, soy tu madre.—Mamá, vete, no es momento.—No me voy, Aidan, no me voy hasta que abras esta puerta, hasta que me expliques por qué sacaste a Tasha desnuda al pasillo.—Mamá, no quiero ha
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