CAPÍTULO 2: PAPÁ AYUDA CON EL ORGASMOPUNTO DE VISTA DE ELLIEAsentí con la cabeza, balbuceando mientras mis caderas seguían el ritmo de su mano.“¡Sí, sí, por favor, más!”Añadió otro dedo para estirarme más, mientras el ardor me hacía gemir, pero el placer lo ahogó.Su pulgar seguía frotando mi clítoris, rápido y con fuerza, y todo mi cuerpo temblaba mientras esa sensación chispeante se hacía más grande que nunca.—Vas a venir por papi —gruñó, acercándose con su aliento caliente en mi cuello—. Vas a correrte por todos mis dedos como una buena putita. Pero nada de chicos, ¿me oyes? Este coño es mío. Papi lo va a entrenar, estirar, hacerlo cantar cada vez que te pique.Sus dedos se movían más rápido, descuidados con mi lubricación, mientras que los sonidos de schlick-schlick eran tan sucios que quería esconderme, pero no podía dejar de gemir.“¡No lo entiendo!”, grité con lágrimas corriendo por mis mejillas porque la sensación era demasiado intensa, como si fuera a explotar. “¡Papá, e
Ler mais