~ELENA~La cálida luz del sol se filtra a través de las cortinas cuando despierto de nuevo, pero lo que realmente me saca del sueño es la sensación de manos… tres pares de ellas… tocándome suavemente, con cuidado, como si estuviera hecha de algo frágil.Vincenzo es el primero que veo. Su cabello está desordenado, sus ojos pesados por el resplandor de la noche anterior, pero la forma en que me mira ahora… suave, casi tierna… hace que mi pecho se agite.“Buenos días, muñeca,” murmura, rozando mi mejilla con su pulgar.“Buenos días, Enzo,” digo, luego le doy una brillante sonrisa, y rápidamente agrego, “Buenos días, Nico y buenos días, Riccardo.”Nico se estira a mi lado con una sonrisa perezosa. “¿Sigues viva?”“A duras penas,” susurro, con la voz ronca.“¿Espero que hayas dormido bien, mi princesa?” pregunta Riccardo.“Sí, lo hice. Dormí como un bebé después del sexo de anoche… ¡fue increíble!” casi exclamo. “Solo que todavía me siento adolorida, débil y cansada esta mañana.”Riccardo
Ler mais