"Silas... así que eras tú", dijo Fidelia con una voz que sonaba como si estuviera conteniendo su ira. Sus dientes se presionaban el uno contra el otro mientras él le dedos alrededor de su teléfono apretaba su agarre."Sí, cariño... ¿no me digas que estás enfadada? Silas dijo de manera burlona mientras se reía después de disfrutar cada momento."Así que estás recurriendo a ese método ahora... de todos modos, no estoy enojado. Se apagaría""Oh, bien... bien, bravo, te felicito. Ahora eres mucho más fuerte, Fidelia, ¿qué ha cambiado? Deberías estar rogándome ahora mismo como la chica frágil que eres.Quién sabe, podría considerar perdonarte si lo haces... entonces podemos casarnos después de eso", dijo Silas. Nunca se había olvidado por una vez de adquirir sus acciones y todavía tenía que hacerlo."Como dijo Silas, volaría, tus pequeños juegos no pueden llegar a mí""¿Pezca? Solo te di una propina de lo que viene antes de destrozarte. Última advertencia... vuelve a mí", le exigió Silas.
Leer más