POV LYRA El comedor de Umbrael no es un lugar silencioso, nunca lo ha sido, incluso cuando nadie habla demasiado siempre hay ruido, el sonido constante de platos, cubiertos, pasos que se cruzan, respiraciones que se mezclan, conversaciones que no necesitan elevarse para llenar el espacio, y hoy… hoy ese ruido no me cubre, no me integra, no me hace parte de nada, al contrario, lo siento como una barrera invisible que me separa, como si todo ocurriera a mi alrededor sin incluirme realmente, como si cada mesa, cada grupo, cada risa, estuviera alineado en una dinámica que no tiene espacio para mí.Entro sin apresurarme, sosteniendo la postura recta aunque mi cuerpo registre cada mirada que se posa sobre mí, cada cambio sutil en el ambiente, porque no necesito girar la cabeza para saber que me están observando, no necesito escuchar lo que dicen p
Leer más