Punto de vista de Cassandra El balcón quedó en silencio, salvo por el lejano sonido de un coche que pasaba abajo. Su mano seguía en mis hombros mientras me miraba. Su mirada buscaba algo en mis ojos. Las gotas de agua que caían de su cuerpo se deslizaban hacia abajo; algunas incluso me salpicaron, mientras el resto bajaba por su profundo surco en V y desaparecían dentro de la bata. Mantuve su mirada sin flaquear. No sabía por qué me afectaba tanto Natasha cuando este era un matrimonio por contrato destinado a terminar. —¿Por qué no me respondes, Alaric? —le espeté. Su sonrisa permaneció, su mirada me estudió antes de, con un movimiento rápido, levantarme en brazos y sacar mis piernas de la piscina. Mi corazón dio un salto por el movimiento repentino y, por instinto, cubrí mi pequeña barriguita que ya empezaba a notarse en el segundo trimestre. —Hace frío —dijo simplemente, llevándome al salón donde me dejó en el sofá. Su mano agarró el borde, inclinándose más cerca, con su pecho
Leer más