C20- AMOR DE PSICÓPATA. El aire en el jardín era frío y quieto, cargado con la tensión de un cable a punto de romperse. Landon no levantó la voz, no hizo un gesto violento hacia Brunetti, simplemente lo miró, y su mirada era suficiente. —Arrodíllate —le ordenó. Brunetti, un hombre grande y con cicatrices, palideció. Dudó solo un segundo, pero los ojos de su jefe no dejaban espacio para la negociación y se arrodilló en la tierra húmeda, doblando la cabeza. —Pídele perdón a la señora —continuó Landon, girando la cabeza lentamente hacia donde Kiara observaba, su rostro era una máscara impasible, pero sus ojos no podían disimular un destello de sorpresa satisfecha. —Perdón, señora —masculló Brunetti, la voz ronca de vergüenza y rabia contenida—. No volverá a pasar. Kiara no asintió, no sonrió. Solo sostuvo la mirada del hombre arrodillado, aceptando su sumisión como un tributo debido. Fue entonces cuando Landon sacó la pistola y el cañón se alineó con la cabeza de Brunetti. Los otro
Ler mais