Clara La noche fue larga, pero me sentí menos solo porque Lena se encargó de quedarse a mi lado. Aún tenía dudas cuando ella y Janet me aseguraron su apoyo en el bosque. Pero cuando me dormí, sabiendo que estar solo con mis pensamientos puede arruinarme, ella se quedó a mi lado, murmurándome palabras de consuelo al oído. Dormí con lágrimas en los ojos, pero no tuve pesadillas. Para cuando desperté, Lena se había ido, pero me dejó una taza de té relajante, cortesía de Janet, a mi lado. No tuve fuerzas para beberlo, así que me acurruqué en la cama, absorto en mis pensamientos.Ojalá todo esto fuera un sueño, pero no lo parece. Estoy atrapada en esta pesadilla de por vida. Mis posibilid
Leer más