-Hola, mi ojitos rayados- dijo Marie con una sonrisa mientras contestaba el teléfono, lo que le valió un codazo de Rose por cómo trataba a Edward. -Marie, disculpa que te moleste- Marie frunció el ceño y se sentó, apartando a Rose, quien la molestaba con su actitud melosa hacia Edward - ¿Estás bien? - le preguntó a Edward, ya que podía escuchar la tristeza en su voz. -Lo siento mucho, no quería exponerte a esto, pero por un problema mayor, mi padre se enteró de nuestro matrimonio y pide tu presencia ante él. - Marie escuchó atentamente a Edward y notó que no le respondió su pregunta sobre su estado. -No tienes que disculparte, tarde o temprano tenía que conocerlo. ¿Me vienes a buscar? - preguntó Marie con más interés. -No, no puedo, pero mi primo mandará a alguien para que te busque- comentó Edward , desanimado y mortificado por los pensamientos que acosaban su mente. Marie , después de terminar la llamada, quedó pensativa por la situación, ya que la actitud de Edward y su manera
Leer más