AlexandreTres años después…Los gemelos están creciendo demasiado rápido. A veces me descubro observando a cada uno de ellos y pensando en cómo el tiempo ha pasado volando. Es impresionante cómo, aun siendo tan pequeños, ya tienen personalidades tan distintas.Otávio, por ejemplo, es puro espíritu de liderazgo. Determinado, curioso, siempre el primero en descubrir qué hay detrás de una puerta, dentro de un cajón o debajo del sofá. A donde va, Olívia va justo detrás, risueña, observadora, a veces más cautelosa, pero no menos decidida. Es gracioso ver cómo lo sigue a todas partes, como si su hermano fuera una especie de héroe particular.A Jaqueline le encanta bromear diciendo que solo alquiló el vientre, y yo siempre me río de eso. Pero cuando los miro, veo tanto de ella como de mí. El cabello negro, es verdad, lo heredaron de mí, pero la sonrisa, esa forma dulce de inclinar la cabeza cuando sienten curiosidad, es toda de ella.Charlie, el gato que le regalé a Jaqueline el año pasado,
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