Capítulo 239POV de ReinaldoMe desperté esa mañana con una pesadez en el pecho que no podía sacudir. Incluso antes de abrir los ojos, sentía el peso de la decisión que había tomado, presionándome como una mano invisible. Mi madre estaba sentada frente a mí, tranquila y serena, con las manos cuidadosamente entrelazadas sobre su regazo.Sus ojos, silenciosos pero inquisitivos, parecían saber todo lo que estaba a punto de decir incluso antes de que hablara. Respiré hondo, con cierta dificultad, intentando calmar la tormenta que llevaba dentro, y finalmente dije:—Madre… ya he decidido. Estoy listo… quiero casarme con Giana.Las palabras se sintieron extrañas en mi lengua, ajenas y, al mismo tiempo, inevitables. Su mirada me sostuvo, firme pero suave, una mezcla de orgullo, tristeza y una advertencia cautelosa.—¿Estás seguro, Reinaldo? ¿De verdad es lo que quieres? —preguntó con voz serena, aunque cargada de preocupación.Dudé por un instante, sintiendo la ansiedad recorrer mis venas, m
Leer más