Corriendo al baño al sentir que las lágrimas iban a desbordarse, Arianna se recargó en el muro deslizándose por la helada pared, y se sentó sobre el suelo sintiendo el frio de este. ¿Sería una buena madre? ¿Su hijo llegaría a amarla como ella amaba a sus padres?, ¿Ella iba a amarlo o aborrecerlo?, ¿Qué clase de errores iba a cometer? Después de todo, ella no sabía ni siquiera lo que era una madre, ya que nunca tuvo a la suya presente, y su madrastra tan solo la maltrató y la ignoró, aunque esta estuviese justo a su lado.—Yo no sé…si voy a poder amarte…porque no te esperaba, no aún. — dijo la castaña con lágrimas derramándose de sus ojos.Sollozando en silencio, Arianna lloraba sintiendo su corazón oprimido de dolor en su pecho.—El sol brilla, y espera a la luna, para juntos amarse…de la luna, ha nacido un niño, con cabellos de oro y ojos de plata…y la luna cada noche le canta… — comenzaba a cantar la castaña.Alguna vez cuando aún era una niña pequeña, quizás, había escuchado a una
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