Diez minutos más tarde, Momo salía alegremente saltando del Salón de las Plumas con dos amuletos.Claire estaba fuera, absorta en sus pensamientos, y no se percató de la presencia de Momo hasta que esta se le acercó y le preguntó con fingida curiosidad: "¿En qué piensa, señorita Wilson?".Claire volvió en sí y respondió apresuradamente: "¿Qué? Ah, no es nada... De todos modos, ¿ya has terminado?"."¡Sí!", asintió Momo alegremente, agitando su amuleto. "Ya lo tengo, ¡así que vámonos! ¿Me llevas?"."Claro", accedió Claire de inmediato, pero seguía distraída.En ese momento, su mente estaba llena de conmoción, confusión y dolor; lo único que quería era volver pronto a su oficina, encerrarse allí y pensar en silencio.Aun así, siguió distraída de camino a la oficina y casi tuvo un accidente si Momo no la hubiera avisado a tiempo.Tras llegar a la oficina después de varios sustos, Claire se dirigió directamente a su despacho cuando la administradora se acercó para preguntarle: "¿Sra.
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