“… ¿Lyra? Ah…”, dijeron tanto Daryl como Dylan con bastante incomodidad.
Daryl ahora se dio cuenta de lo inusual que se había comportado hoy, aunque no es como si pudiera evitarlo. Después de todo, tuvo la suerte de conocer a su bisnieta antes de participar en la promesa del agua sagrada, un evento al que sabía que no podría regresar con vida.
Ya que Dios había respondido a sus oraciones para tener la oportunidad de conocer a Mable, era fácil imaginar lo emocionado que se había puesto Daryl