Amelia
Abrí los ojos, sintiendo la frescura del aire de la mañana sobre mi mejilla, y eso me hizo sonreír.
Esta era la vida que quería, tan tranquila y pacífica. A mi lado estaba Julian, dormido con una expresión serena en su rostro.
Me sentía tan feliz, porque él también parecía estar mejor aquí que en el lugar donde habíamos estado antes.
Ya ha pasado un año desde que fui declarada muerta, y fue Sean quien me ayudó. En ese entonces, antes del día del incidente, ya habíamos hablado sobre la hu