Cuando entró el médico, Bebé Zetty notó el carrito que estaba empujando y estiró los brazos. Se dobló las mangas y preguntó en tono dulce: “Señorita doctora, ¿va a sacarme sangre?”.
Jay bajó sus mangas y le explicó con mucha suavidad. “No es necesario examinar tu sangre. Estamos usando terapia natural esta vez. Lo único que tienes que hacer es cooperar y dejar que esta tía te dé masajes”.
Bebé Zetty estaba un poco desconcertada. “¿No necesito tomar ningún medicamento?”.
“Nop”.
“Tío Jay, ¿es