"Entonces, ¿qué tipo de boda quieres?", preguntó Angeline. Ella no tenía el corazón para decepcionarlo.
Jay le besó el dorso de la mano. “Quiero darte la boda de tu vida. Dejaremos que nuestros hijos sean las niñas de las flores y los niños del anillo. Quiero que todos sepan que tú, Angeline Severe, eres la joya de mi vida. Nadie puede intimidar a mi amada".
Angeline sonrió gentilmente. Sin embargo, su sonrisa tenía amargura y agonía.
Jay comprendió de repente. Una vez que mencionó a los niño