—No hace falta que me des las gracias. De todas formas, ya lo sabes todo, ¿no? Tarde o temprano sabrás los detalles.
Francisco estaba indefenso. Si Sofía no hubiera descubierto casi todo, él no habría tomado la iniciativa de contarle todo eso.
Sofía sonrió al oírlo, pero su sonrisa era débil y ligeramente culpable. No se atrevió a decirle a Francisco que solo estaba probando suerte fingiendo haber descubierto su verdadera identidad.
De hecho, no preguntó nada cuando fue a DF.
Además, el Sr.