—No, antes de que llegaras, no teníamos idea de que tu padre estaba buscando a Maribel—respondió Faustino.
Sofía frunció el ceño, sintiendo que las cosas parecían mucho más complicadas de lo que pensaba. Si no es la familia Cáceres, ¿quién podría ser? ¿En el lugar de Marinara, también podría haber enemigos de su padre? Se quedó pensativa, con la cabeza baja.
Viendo esto, Faustino no quiso perder más tiempo.
—Ya hemos dicho lo que teníamos que decir, puedes irte. La familia Cáceres no te da la b