—Creo que el viejo vendrá a buscarme muy pronto.
Estaba claro que lo haría, a menos que Ernesto quisiera ver cómo su familia se convertía en un montón de escombros.
Desde el otro lado de la ventana, Sofía le hizo un gesto de aprobación.
—Un trabajo increíble, Julio.
—¿Y qué más da? Siempre perderé cuando se trate de ti. —Contra Sofía, no tenía ninguna oportunidad.
Sofía puso los ojos en blanco.
—Muy bien. Es hora de dormir. Buenas noches.
—Buenas noches.
Tras despedirse y colgar, Sofía cerró la