CAPITULO 128
Sara se intentó defender, el ataque de celos de la mujer era desmedido.
Rubén y Liliana que escuchó los gritos se acercaron a Irma y le quitaron de las manos a la pobre joven que estaba llorando mientras sentía que su cabello le quemaba.
—¡¿Qué es lo que está pasando?!— grito Rubén al ver que Irma estaba fuera de si.
—¡Por esta mujer me cambiaste! Por una ordinaria, prefería a Carolina antes que esto — la rabia de Irma era de proporciones épicas y desmedidas.
— No, ella es una pers