Solo detente una vez y mira lo que tienes en tus manos.
Daphne.
Después de pelear durante todo el trayecto a no sé dónde, llegamos a un lugar con bastante gente y unos preciosos paisajes. He vivido en Berlín por mucho tiempo, pero me centré tanto en mis estudios, que olvidé por completo vivir.
Hoy sería la primera vez en años.
—Bienvenida a Potsdam, Daphne —con una enorme sonrisa y con esa voz moja bragas, me habla—. Hay mucha gente, así que toma mi mano mientras estemos aquí —me extiende su b