Narrador omnisciente
Mirando por la ventana se encontraba Irene, con la mano sobre su pecho al sentir como algo dentro de ahí fue arrancado de tajo. Llenó de aire sus pulmones, pero aún así, esa sensación de estar siendo atacada con una hoja filosa no se esfumó.
El aire frío entró por la ventana, golpeando su rostro se forma repentina, una ráfaga de viento más fuerte llegó y las primeras gotas de agua comenzaron a caer, obligándola a cerrar las cortinas y alejarse.
Como si el cielo presintier