DALILA
Todo ha cambiado desde que llegué a Rusia, aunque la gente de aquí no me ha recibido mal en su mayoría, no puedo evitar pensar en que esto solo es el inicio de un infierno al que no sé si pueda sobrevivir, si no tuviera qué perder, patearía traseros todo el tiempo, pero ahora mismo creo que no me siento con las fuerzas necesarias para hacerlo, no cuando todo me da vueltas.
Los síntomas del embarazo van peor, apenas llevo tres días aquí, en la fortaleza principal porque estoy preparando