Capítulo 30. Y se marchó...
―Hola, Cap ―dijo Paloma cuando Charles abrió la puerta de la casa.
―Hola, Paloma, ¿qué haces aquí? ―preguntó el hombre con su sinceridad característica.
―Vengo a contarte un secreto. ¿Puedo pasar? ―preguntó nerviosa.
―Sí, por supuesto, entra. ¿Qué secreto me vas a contar?
―Regresamos a Londres, Aisha renunció a su trabajo y quiere volver a casa.
―¡Oh, no! ¿Te irás? ―preguntó él mirándola con angustia.
―No quiero irme, Cap, Aisha me dijo que me podía quedar en la casa mientras la vende, pero ta