Al escuchar las palabras de Lucas, Marina le da un fuerte abrazo, muy agradecida por todo lo que está haciendo por Camila. Sabía que no tendría los recursos financieros para financiar una investigación de esa magnitud.
— Amor, tendré que llevar a Lucas a casa porque no puede conducir, pero lo llevaré y regresaré rápidamente. Dado que la señora Mariana está aquí contigo, creo que todo estará bien.
— James, ya te dije que no necesitas preocuparte tanto por mí. Estoy bien, mi amor, todo está bien.