POV de NINA
El sonido de la puerta del despacho al cerrarse a las espaldas de Jose dejó el ambiente en un silencio sepulcral. Me senté detrás de mi escritorio de roble, apoyando los antebrazos sobre la superficie pulida, buscando la distancia que la madera me otorgaba. Jose no se sentó en el sofá de cuero. Se quedó de pie en medio de la habitación, con los hombros rígidos y la mirada fija en mí, como si estuviera esperando que me levantara a abrazarlo por el simple hecho de haber sobrevivido a