Mundo ficciónIniciar sesión36.
Tres navidades, 4 veranos, y una cantidad de miles de días infernales pasaron desde entonces. No supe nada de ella durante todo ese tiempo. No volví a Beaufort nunca más. Mi madre tampoco lo hizo. Se había reconciliado con mi padre y vivía en casa con nosotros desde el momento en que toque fondo.
Yo ya no estaba en una fase de duelo, tampoco ódio hacia la vida pero no era el mismo de antes. Lo había aceptado, y me transforme en una persona fría. Solo me enfoque en estu







