CHARLOTTE FLAIR
Me giré hacia mamá.
—¿Qué tal me veo? —pregunté, dando una vuelta lentamente para lucir mi atuendo mientras esperaba ansiosamente su opinión.
Ella dejó escapar un suave suspiro, con los ojos llenos de calidez y cariño.
—Estás preciosa, cariño. Absolutamente deslumbrante, como siempre. Igual que yo —dijo con una sonrisa traviesa, con los ojos brillando de amor mientras me acariciaba el pelo con delicadeza.
Con la suficiente delicadeza como para no despeinarlo.
Reí suavemente.
—Gr