Murilo
Aquiles me miró de manera analítica, pero pronto volvió su atención al escenario. Cuando anunciaron a la tercera joven, él pareció incomodarse mucho y, sin poder contener una sonrisa burlona, estaba haciendo pujas por la Summer de esa noche, lo cual resultó bastante incómodo, aunque esta fuera otra chica totalmente diferente.
Pero a diferencia de mí, él no apostó todas sus fichas y la joven fue adquirida por otro hombre, que estaba en una mesa más apartada y parecía estar muy satisfecho