Capítulo 33
Punto de vista de Nora
Julian me contó lo de la llamada de Caleb el jueves por la mañana.
Me lo contó como solía contar la mayoría de las cosas: de forma breve, objetiva, sin comentarios, de pie junto a la ventana de mi despacho, con la tableta bajo el brazo y el café en la mano, mientras yo revisaba el informe de antecedentes de Sarah Lane que tenía sobre la mesa.
—Me llamó a mi línea directa —dijo Julian—. Dijo que quería cinco minutos. Dijo que estaba fuera.
Mantuve la vista fija