Capítulo221 Aroma a macho.
—¿Quién sabe?, es insoportable —se quejó Julia mientras le pasaba el celular a Adriana.
Ella miró el número y, al instante, comprendió de dónde venía el mal humor de Julia, ya que el temperamento del don Lorenzo no era fácil de soportar.
Adriana subió al auto de Julia y, mientras se acomodaba, marcó el número de don Lorenzo.
— ¿Qué pasa, maestro? —preguntó Adriana al teléfono.
— ¡Ya llegué a Costa Sol! —respondió don Lorenzo sin rodeos.
—Dijiste que habías creado una fragancia con base de Jade