Capítulo190 Porte y presencia.
—Eh… ponte el cinturón de seguridad.
Adriana volteó la cabeza, intentando romper la incomodidad del momento.
José notó cómo ella se ponía roja y se enderezó en su asiento.
—¿Quieres saber qué deseo fue el que pedí? —preguntó él con un tono suave, como si insinuara algo.
Adriana notó ese tono y, para no caer en su juego, solo cerró los ojos y dijo:
—Si dices tu deseo, no se cumple. Estoy un poco cansada y mejor ya me voy a dormir.
Le pareció tan directo que José no pudo evitar reírse.
Sin embargo