48. Capítulo: Terrible
—Ahora sí, necesito que te levantes y cierres los ojos —me pide, no sé qué sucederá, pero lo hago.
Un poco indecisa me pongo en pie y cierro los ojos. Ella me pone una venda en los ojos, no poder ver nada es peor. Y eso no es todo, toma mismo manos y las lleva hacia atrás, qué demoni… Un frío metal aprisiona mis muñecas, son esposas. Todo es tan humillante, da un miedo en mi interior que me sacude feroz.
Jamás hubo tanta incertidumbre que ahora.
La frialdad metalizada me produce un escalofrí