Bella no quería escuchar los elogios de Fiona y estaba a punto de interrumpirla cuando sonó el teléfono de esta. Era el guardaespaldas del exterior.
Informó el guardaespaldas. —Afuera hay una señora que dice ser la amiga de confianza de la señora, y no logro hacerla retirarse.
—¡Hazla pasar!
Al oír eso, ordenó Bella al tomar el teléfono de Fiona.
El guardaespaldas dudó un momento.
—Pues yo iré. —Bella se dirigió resuelta a la salida.
Fiona no se atrevió a detenerla, por lo que la siguió ansiosam